NASAS

  

                                                                      

Dicen que los marineros de la Ría de Pontevedra son las personas de mayor calificación profesional del mundo ya que muchos de ellos trabajan con la NASA.

Bromas aparte, la nasa es un ingenio de la mente humana. Su uso tiene milenios de antigüedad y sus formas muy variadas. Aunque básicamente es un recipiente de hierro, madera, mimbre o plástico, cerrado mediante una red, salvo por un agujero por el que entran y, “a veces”, no salen las capturas.

Salvo en el caso del pulpo la largada es nocturna, ya que coincide con el ritmo biológico de las especies a capturar.

Cada barco puede llevar una cantidad de nasas acorde con su tonelaje. Con nosotros podrás realizar varios lances de grupos de 25 nasas unidas por una cuerda.

Se largan en fondos rocosos donde abundan las nécoras y los camarones. Aunque siempre vienen otro tipo de fauna asociada como cangrejos, caracolillos, estrellas de mar…De noche parecen misteriosos animales sacados de las novelas de Julio Verne ya que cambian de colores y su aspecto es francamente fascinante.

La temporada de pesca comienza en julio. La salida se realiza al atardecer y antes se realiza el “encarnado” de las nasas (colocación del cebo en su interior). Se realiza el largado y se vuelve a puerto o visitamos algún rincón de la Ría donde observaremos las faenas de descarga de pescado de otras artes.

Podemos cenar en casa y a dormir o a volver a levantar las nasas para observar las capturas. Podemos seguir hasta ver amanecer en la Ría, y más tarde volver a tierra donde podremos desayunar y dormir de forma placentera después de una noche de experiencias únicas.

Las noches de luna llena te llenarán el espíritu de misterio, de magia, una persona ante el universo, oliendo el agua del mar de Galicia, agua aromática, agua de salud. Debajo un cosmos de animales y plantas todos inmersos en un manto plateado animando la vida. En el plato todo eso y más.

En las noches sin luna es algo nunca visto y nunca esperado: millones de lucecitas fosforescentes azules y verdosas brillando en el agua. La Aurora Boreal delante de tus ojos. Hay que venir y verlo. No se vuelve a olvidar os lo aseguro. Solo por esto vale la pena el viaje. Estrellas fugaces a las que podrás pedir tus deseos de forma personal.

Aquí, si ese es tu deseo, podrás escoger alguna captura, y a precio de mercado, te la prepararemos en casa con agua de mar y la sabiduría de la cocina autóctona para degustarla en su momento óptimo. Una buena fuente de camarones de un rojo vivo, fresquísimos, y sin sulfitos ni productos químicos. Unas nécoras de la Ría regadas con vinos autóctonos con ese sabor a mar de Galicia, a marisco de emperadores, con una carne blanca y divina…¡Un gustazo!.

 

¡ASEGURA TU PLAZA!